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Accidentes marítimos

La pérdida del Ro-Ro "Zenobia"
una emperatriz inestable

Publicado en la Revista General de Marina-Abril de 2014
Cap. Luis Jar Torre

 

 

El crucero “Costa Concordia” saliendo de puerto de Palma de Mallorca

El "Zenobia fondeado en Larnaca tras sufrir el segundo incidente con su carga y pocos días antes de su pérdida
(Foto de autor desconocido)

En junio de 1980 un buque nuevo, caro y vanguardista, construido por un astillero de prestigio y abanderado en un país puntero, se hundió fondeado y con calma chicha sin que sus tripulantes supieran a ciencia cierta qué estaba ocurriendo. El asunto tuvo algo de humillante, pero la guinda fue que el barco llevaba cuatro meses avisando de sus intenciones y cinco días tratando de irse a pique, y cuando finalmente lo consiguió acababa de abandonar su costado un remolcador de salvamento y un grupo de expertos, enviado por armadores y aseguradores para solventar un problema que ya creían resuelto. Por suerte, no hubo que lamentar más víctimas que el ego de los involucrados.

Desde el punto de vista formativo, los accidentes marítimos suelen estar asociados a cadenas de errores que afectan un número muy limitado de asignaturas. Estos errores son didácticos: por oxidados que tenga los conocimientos adquiridos en la carrera, cualquier marino puede valorar una derrota inexacta, una caída a destiempo o una estiba chapucera, pero hay asignaturas y "asignaturas", y la Teoría del Buque tiene apartados que, sin ser particularmente difíciles, invitan a la narcosis y el olvido. Uno de ellos es la Estabilidad, pero los buques "normales" disfrutan de generosos márgenes en esta materia, y su protagonismo en los accidentes es tan limitado como la oferta de "lecciones aprendidas". Por eso, cuando el diseño de un buque deja de ser "normal" o "generoso" puede pillar a sus "cabezas pensantes" con los conocimientos enmohecidos por decenios de cálculos rutinarios y poco exigentes, y si la cosa acaba mal no es raro que la solidez conceptual del capitán y su staff sea objeto de comentarios eufemísticos...


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