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Artículos técnicos

Cálculo del bollard pull requerido en una maniobra



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La configuración del remolque, el número de remolcadores y su bollard pull son los determinados usualmente por los prácticos basándose en su experiencia y varían solamente de acuerdo a las condiciones portuarias y condiciones hidrometeorológicas.
Este sistema usualmente trabaja bien, pero pueden ocasionarse dudas ante el incremento de tamaño que sufren permanentemente los buques siendo necesario recurrir a cálculos para poder determinar las fueras necesarias para poderlos maniobrar con seguridad.
Otro aspecto a tener en cuenta es la presión económica que ejercen las compañías navieras sobre sus capitanes y agentes marítimos con el fin de disminuir costos acortando estadías y prescindiendo de remolcadores.
Los bow y stern thrusters usualmente permiten evitar el uso de uno o dos remolcadores, pero no debemos olvidar que dichos ingenios tienen sus limitaciones, sobre todo cuando el buque comienza a desplazarse sobre el agua.
Este es entonces uno de los temas de discusión entre capitanes y prácticos sobre la necesidad de contar con remolcadores de apoyo en determinadas circunstancias.
Si ambos están bien preparados para hacer una correcta evaluación de las necesidades, podrán llegar a tomar una decisión acertada para la seguridad de la maniobra.
Una información exacta sobre viento, corriente, altura y período de las olas es indispensable para una correcta estimación, sobre todo cuando se deben maniobrar grandes porta contenedores, PCC, o bulk carriers / buques tanques con grandes calados y escasos márgenes de seguridad.
Dependiendo de la situación local la asistencia de los remolcadores en condiciones de atraque / desatraque, la podemos dividir en tres etapas:

Etapa 1: El buque puede mantener una velocidad razonable. El buque todavía puede compensar derivas con máquinas y timón. En esta etapa puede o no ser asistido por remolcadores.

Etapa 2: Es una etapa intermedia. El buque se mueve mucho más lentamente, está entrando a una dársena, debe girar o está próximo ya al muelle. Puede estar ya detenido. En estas condiciones no posee prácticamente gobierno propio, sus máquinas pueden estar detenidas y la influencia de viento y/o corriente se incrementan. La asistencia de los remolcadores es necesaria mas frecuentemente y por largos períodos.

Etapa 3: El atraque del buque. El buque está prácticamente “muerto” en el agua. El uso de sus máquinas está severamente restringido y la asistencia de los remolcadores es completa...




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