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Nuevas tecnologías

Astilleros comienzan a competir por la construcción de gigantescos buques FPSO

(FNM) La construcción de buques gigantes para almacenamiento offshore de Gas Natural Licuado (GNL), promete años de altos dividendos. Los propietarios de buques gaseros, las compañías petroleras y los astilleros asiáticos avanzarán en el desarrollo del concepto del almacenamiento y transferencia de GNL, mediante el diseño y construcción de buques gigantes para la producción de gas en los yacimientos offshore remotos.
La mera magnitud y complejidad de estos buques los convertirá en los más caros, y potencialmente en los más grandes jamás construidos, lo que proveerá varios años de altos niveles de ingresos a los astilleros que tengan la fortuna de obtener contratos para su construcción.
La construcción implicará la instalación de una planta de licuado sobre un barco de producción flotante, almacenamiento y transferencia (FPSO, por su sigla en inglés)* de 400 metros de eslora, lo que genera su propio conjunto de riesgos y desafíos técnicos.
La tecnología necesaria para buques tan sofisticados también demandará la capacidad de instalar sistemas de almacenamiento criogénico y mangueras especiales para la transferencia buque a buque de GNL hacia los barcos gaseros convencionales.
Hasta el momento el afortunado astillero que obtuvo órdenes de construcción para este tipo de unidades, es Samsung Heavy Industries.
La empresa está trabajando con el grupo de ingeniería francés Technip y con Shell para construir el primer buque FPSO para GNL que se utilizará en el proyecto de explotación offshore Prelude, que la petrolera encara en Australia Occidental.
Un segundo proyecto en el Mar de Timor, de la petrolera autraliana Woodside - denominado Sunrise - podría llevar a la construcción de un segundo buque de este tipo, aunque las cuestiones políticas que rondan a los controvertidos planes podrían demorar la contratación por varios años.
El gobierno de Timor Oriental quiere que Woodside construya una planta de producción de GNL sobre el territorio de este Estado isla. Pero las dificultades técnicas del tendido de un conjunto de tuberías de gas a través de la fosa submarina existente entre la isla y el yacimiento Sunrise, convierten este deseo en un enorme desafío. Samsung también tiene órdenes de la compañía noruega Flex LNG para la construcción de tres cascos adicionales para futuros proyectos.
Por su parte, el astillero japonés Mitsubishi Heavy Industries (MHI) se sumó a la carrera por la obtención de contratos el mes pasado, al recibir la aprobación de sociedades de clasificación a sus diseños de tanques de almacenamiento. El astillero planea instalar tanques tipo Moss sobre los buques, lo que permitiría una producción de entre uno y dos millones de toneladas anuales de GNL. Los diseños tipo Moss habían sido considerados inadecuados para montar sobre buques FPSO, dado que su forma de domo semiesférica restringe los espacios en cubierta para la planta de procesamiento de gas requerida para este tipo de embarcaciones.
Sin embargo, MHI dijo que ya había resuelto este problema “agrandando el tamaño del tanque y reduciendo la cantidad de tanques requerida, de modo de asegurar suficiente espacio en cubierta para la instalación de la planta”.
Mientras tanto, los abogados especializados en la normativa de contratación para propietarios de buques FPSO, sostienen que todavía quedan varias cuestiones técnicas y contractuales por comprobar.
Simon Curtis – asociado al estudio Curtis Davis Garrard con sede en Londres- señaló que “una cuestión clave será probar si la tecnología del licuado funcionará en un ambiente marino.
Las primeras experiencias están previstas para ambientes benignos, pero aún allí el buque soportará movimientos y todavía no se ha probado que en esas condiciones pueda funcionar.
Cada actor involucrado en la etapa de adquisición de conocimiento y experiencia previa al inicio de contratos